Tenemos que aprender a navegar, algunos navegaran con nosotros, personas que en el tiempo se suben a nuestra barca y también personas que cambian de barca, o deciden hacer su propia barca, también con el tiempo conocemos personas distintas y dejamos ir a los que ya no quieren navegar con nosotros.
Tenemos el material y las herramientas suficientes para navegar y mantenernos a flote, nuestras propias herramientas, herramientas que muchos nos han dejado y herramientas que hemos compartido.
Somos todo tipo de navegantes en este mar, muchos querrán acompañarnos en el viaje, disfrutar el navegar con nosotros y apoyarnos a reparar nuestro barco tanto en el interior como en el exterior y hacer que luzca bien y otros tratarán de hacerlo lucir peor, otros navegantes podrán darte consejos, consejos que tal vez ni ellos mismos han practicado, pero cada uno de nosotros tomaremos la decisión, arreglaremos y cuidaremos nuestra barca como nos sintamos seguros y cómodos para disfrutar del viaje.
Como en todo momento las tormentas llegarán, y si no nos preparamos dañaran la embarcación, las velas se rasgarán, perderemos algún remo o hasta el timón, puede entrar agua y el motor sufrirá algún daño, la estructura puede ser que se quebrante, nuestra habilidad para maniobrar y la forma en que reforcemos nuestra embarcación será la que nos mantendrá a flote cuando la tormenta se presente.
Por muy fuerte que sea la tormenta no nos rindamos, no soltemos nuestra barca, es la única que tenemos y muchos navegan con nosotros.
La tormenta pasará eso es seguro, y cuando termine tendremos que volver a alzar la vista y evaluar lo que ha pasado, no hay tiempo de quejas, no hay tiempo de criticar ni de juzgar a otros si sus barcas no tuvieron daño o fue mínimo, tampoco hay tiempo de burlas ni de creer que nuestra barca fue mejor que la de otros.
Todos seguimos en el mismo mar.
Tomemos acción y ocupémonos en reparar nuestra barca, si terminas de antes que yo, entonces apoyen a otros que lo necesiten, cuando yo termine me uniré a esa causa. Estoy seguro que, así como tú me apoyarías, yo también iré y trataré de apoyarte, apoyemos y permitamos que nos apoyen, seguimos en el mismo mar.
No pensemos que ya paso lo peor, revisemos nuestros comportamientos que fue lo que hicimos y que pudimos haber hecho mejor, echemos un vistazo a la embarcación, si no nos enfocamos en reparar nuestra barca y a analizar que hicimos en este momento, podría venir otra tormenta que empeoraría la situación.
Revisemos y reparemos a fondo no solo de manera superficial, si nos confiamos y creemos que todo se ve bien, que nuestra embarcación es fuerte y no revisamos y reparamos a fondo su estructura, las bases, el motor, cada remache que se haya salido, la próxima tormenta podría romper todo eso que en este momento no reparamos.
Nunca sabemos cuándo vendrá la siguiente tormenta o si es de menor o peor intensidad que la que ya pasamos, pero tememos que estar preparados.
Sigámonos disfrutando el viaje con nuestros acompañantes y no dejemos de prepararnos para lo que viene, nuestra barca se hará más fuerte, nuestra experiencia mejorará y es cuando a pesar de las tormentas podremos mantenernos a flote y ahí es donde podremos decir “lo he conseguido” y vendrá la otra etapa, la etapa de ayudar a otros, porque está en tí…porque sabes que seguimos en el mismo mar y son muchos los que navegan y nos acompañan a navegar.
Miguel Capetillo Ortiz




